Qatar, Mundial y petrodólares.

La Copa del Mundo se desarrollará por primera vez en noviembre, en un escenario desértico. El reino tiene la tercera reserva mundial de gas. La ley del Islam prohíbe el alcohol en la vía pública.

Hace menos de un siglo Qatar no era más que un protectorado británico perdido en el desierto, un sitio al que la gente difícilmente podía ubicar en mapa. Mucho antes aún, por esas arenas habían transitado las caravanas de comerciantes ante la atenta mirada de los sultanes turcos, soberanos de la península.

En las primeras décadas del siglo XX, bajo bandera británica, Qatar lubricaba su economía mediante el comercio de perlas y la pesca. Estaba lejos de creerse que ese lugar, algún día, podía llegar a ser una potencia económica a escala global.

El vínculo con la explotación del crudo surgió casi a la fuerza. Hacia 1930 el precio internacional de las perlas descendió bruscamente cuando Japón inundó el mercado mundial con las denominadas "perlas de cultivo". El Gobierno se vio obligado a buscar recursos y vendió los derechos de exploración y explotación petrolera a compañías extranjeras por 400.000 libras, en un pacto que debía prolongarse por 75 años.

La Anglo-Iranian Oil descubrió petróleo bajo las dunas de Qatar en 1939, pero la producción comenzó a desarrollarse recién después de la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, el golpe de timón ocurrió en la década del "70. En 1971 obtuvieron la independencia de Gran Bretaña y así nació el Reino de Qatar. Al año siguiente fue creada la empresa estatal Qatar Petroleum y en 1977 el gobierno avanzó expropiando las instalaciones de las compañías extranjeras.

Temprano miembro de la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo), el reino de Qatar, bajo la conducción de la familia gobernante, Al Thani, se transformó pronto en una potencia petrolera. Las reservas de crudo están estimadas en 15 millardos de barriles (2.4 km3), las cuales deberían durar al menos 37 años más. Las reservas estimadas de gas natural son casi 26 billones de metros cúbicos, aproximadamente el 14% del total mundial y la tercera más grande del mundo.

Como parte de su estrategia, vislumbrando el agotamiento del petróleo, Qatar comenzó a desarrollar un plan de sustentabilidad de la economía, apuntando al desarrollo del turismo internacional. Ha creado una infraestructura hotelera de lujo, reforzó su presencia en diversos escenarios globales y le puso el moño a sus ambiciones al lograr, polémica mediante, la organización del Mundial de fútbol.

En cuanto a la sociedad, se trata de una nación cuya religión oficial es el Islam y la Ley Sharia su fuente principal de legislación. Desde 2014 algunas disposiciones del Código Penal permiten imponer castigos como la flagelación y la lapidación como sanciones penales.

El reino cuenta con la pena de muerte en su legislación, y se aplica principalmente a amenazas contra la seguridad nacional. No se han realizado ejecuciones desde 2003. Al mismo tiempo, el contexto religioso hace que la homosexualidad sea ilegal, a riesgo de ser castigada con la pena máxima.

POLEMICA

El camino rumbo a la organización de la Copa del Mundo de fútbol estuvo salpicado de hechos de corrupción que hicieron zozobrar los cimientos mismos de la FIFA. Sobornos comprobados dentro del Comité Ejecutivo y múltiples sospechas terminaron por tumbar las figuras de dirigentes prominentes como Joseph Blatter, entonces titular de la entidad, y Michel Platini.

El propio Blatter, suspendido de su cargo, confesó que existía un acuerdo para que el Mundial 2018 tuviera lugar en Rusia, mientras que el 2022 se desarrollaría en los Estados Unidos. Sin embargo, al momento de contar los votos, Qatar se impuso por sobre norteamérica por 22 voluntades contra 14. Entonces se desató el escándalo.

Las investigaciones de la prensa europea revelaron que el presidente de la Federación qatarí y titular de la Confederación Asiática de fútbol, Mohammed bin Hamman, pagó hasta 3,6 millones a 30 miembros de la FIFA para asegurar el voto favorable a Qatar. Según informó el periódico británico The Sunday Times, el camerunés Issa Hayatou y el marfileño Jacques Anouma, ambos integrantes del Comité Ejecutivo de FIFA, recibieron un soborno de 1,5 millones de dólares.

Una nota publicada por The Guardian indicó que el emirato gastó casi 200 millones de dólares en el desarrollo de su candidatura, cifra muy por encima de los 42,7 millones destinados por Australia -candidata relegada- o los 5 millones invertidos por Estados Unidos.

Tanto Brasil como la Argentina también se vieron salpicados por los hechos de corrupción. Según informó el diario O"Globo, ambos seleccionados habrían recibido un pago "tres veces más de lo normal" por el amistoso disputado en Doha en el mes de noviembre de 2010, cuando el conjunto albiceleste se impuso por 1-0 con gol de Messi. Allí se habría logrado la promesa de voto por parte de las dos asociaciones sudamericanas.
Tras comprobarse que el pago de algunas incentivaciones habían sido canalizadas a través de bancos estadounidenses, intervino el FBI y se armó la mega causa en los Estados Unidos, impulsada por la fiscal general Loretta Lynch, también investigó irregularidades en los contratos multimillonarios de televisión de Copas del Mundo (2018 y 2022) y Copas América (2015 y 2016).

La Justicia no demoró: en diciembre de ese año el suizo Joseph Blatter y el francés Michel Platini fueron suspendidos por el Comité de Etica de la FIFA. Alrededor de 42 personas, entre dirigentes y empresarios, seis de nacionalidad argentina, fueron acusadas de participar del denominado Fifa gate.

ESTADIOS

La Copa del Mundo, que levantará el telón el próximo domingo 20, se desarrollará en 8 estadios, uno por cada sede. La final tendrá lugar en el Lusail, con capacidad para 80.000 espectadores, que está ubicado a 15 kilómetros de Doha.

En cuanto a dimensiones, le sigue el estadio Al-Bayt, sede de la inauguración, con capacidad para 60.000 personas y ubicado sobre la costa oriental. El primer estadio en terminarse fue el Internacional Khalifa (45.416), que albergará ocho cotejos; el Al-Janoub (40.000), emplazado a 20 kilómetros de la capital; Education City (40.000), ubicado en Al-Khor, al oriente del país; estadio Ahmad Bin Ali (40.000), duplicó su capacidad para este campeonato; Al-Thumama (40.000), en la periferia de Doha; y el estadio 974 (40.000), desmontable y construido con 974 contenedores.

La construcción de estos estadios también dejó escrito un capítulo sangriento. El diario británico The Guardian denunció que desde que comenzaron las obras en 2010 fallecieron 6.500 trabajadores inmigrantes. La FIFA, sin embargo, minimizó el hecho y destacó que "la frecuencia de accidentes en las obras del Mundial fue baja en comparación con otros grandes proyectos" alrededor del mundo. Se calcula que dos millones de inmigrantes fueron a trabajar a Qatar, en las distintas obras de construcción del Mundial.

LOS PRECIOS

Un total de 331 argentinos viven en Qatar, pero se estima que viajen aproximadamente 20.000 hinchas para seguir al seleccionado argentino en la Copa del Mundo. La hotelería de lujo no dará abasto para albergar a los miles de simpatizantes que inundarán el territorio, procedentes de los más recónditos rincones del planeta. Por eso se estima que muchos deberán alojarse en países vecinos como Arabia Saudita.

Con el denominado dólar tarjeta, para gastos en el exterior, cotizando a $ 333, hacer frente a los gastos de alojamiento no será tarea sencilla. Un departamento para dos personas cotiza el mes a u$s 118.950 durante el Mundial, aproximadamente $ 39.394.000. Si la idea es ir en grupo, un hotel para 6 en Doha cuesta u$s 305.000, es decir más de $ 100.000.000.

Si la idea es cocinarse, en los supermercados de Qatar, de acuerdo a los datos del sitio preciosmundi.com, los precios son los siguientes: Agua, u$s 0,51 o $ 167,79; Lechuga (1 unidad), u$s 1,46 o $ 480; Tomates (1 kg), u$s 1,48 o $ 486; Un kilo de pan, u$s 1,62 o $ 532; arroz, u$s 1,84 o $ 605.
En cambio, ir a comer afuera un menú de McDonalds cuesta u$s 6,87 o $2.260,23; comida para dos en un restaurante a la carta (dos platos y postre), u$s 54,93 o $ 18.071.97; comida en un restaurante barato (menú del día), u$s 8,24 o $ 2.710,96.

Al momento de trasladarse en Qatar, la bajada de bandera del taxi cuesta u$s 2,75 o $ 915, mientras que viajar un kilómetro puede salir u$s 0,55 o $ 183, igual que el boleto del colectivo.

ALCOHOL

En materia de costumbres, las autoridades permitirán el consumo de alcohol sólo antes y después de los partidos, aunque restringido a bares y hoteles internacionales. No está autorizado beber en la vía pública. En cuanto a precios, un porrón de cerveza cuesta alrededor de $ 4.000, mientras que un trago ronda los $ 5.000.

La Copa del Mundo en Qatar será una rareza, no por el desarrollo del certamen sino por las características que lo rodearán. Será el primer Mundial disputado en noviembre, en un escenario con una marcada amplitud térmica. Los petrodólares obraron el milagro.

 

La ambiciosa apuesta para la proyección del "poder blando"

Por Simón Chadwick *

Cuando Dinamarca debute en la Copa Mundial de la FIFA masculina en Qatar, sus camisetas ocultarán el nombre y el logotipo de su patrocinador, la marca de ropa deportiva Hummel. Una de las tiras es completamente negra, lo que Hummel describió como el "color del luto".

La compañía explicó el diseño inusual haciendo referencia directa a las muertes de trabajadores de la construcción migrantes en Qatar, así como al muy cuestionado historial de derechos humanos del estado árabe. Una publicación en las redes sociales decía: "No queremos ser visibles durante un torneo que ha costado la vida a miles de personas".

Agregó: "Apoyamos a la selección danesa en todo mo mento, pero eso no es lo mismo que apoyar a Qatar como nación anfitriona"".
La crítica de Hummel a Qatar no fue la primera ni la última. La ex estrella del Manchester United, Eric Cantona, ha dicho que no verá la competición, y algunas ciudades 

 

 
Gustavo García

@gustavofabian



Fuente: LA PRENSA

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